Nacido en Shooter's Hill (hoy parte de Londres, pero entonces parte de Kent) y educado en el Wellington College, recibió en su juventud una intensa instrucción basada en los Evangelios, debido al puritanismo de sus padres, y esta disciplina impuesta le llevó, por rebelión, a la lectura temprana y secreta de diversos tratados teosóficos. Estudió el budismo y el hinduismo, lo que le proporcionó una firme creencia en la reencarnación y en las ciencias ocultas.
Blackwood tuvo una variada carrera, como granjero en Canadá, dirigiendo un hotel, y como reportero de un periódico en Nueva York. Con treinta y tantos años, Blackwood regresó a Inglaterra y comenzó a escribir historias de horror. Tuvo gran éxito, publicando 10 libros de relatos cortos y apareciendo tanto en radio como en televisión para narrarlos. Era un ávido amante de la naturaleza, lo que se ve reflejado en muchas de sus historias.